Los indicadores de salud son parámetros estadísticos que miden, tanto cualitativa como cuantitativamente, los cambios en sucesos colectivos asociados generalmente a vaivenes sociales y demográficos. Gracias a ellos, se puede dar a conocer cuál es el estado de salud de los individuos o de las comunidades de manera objetiva con el fin de llevar a cabo una planificación adecuada de las políticas y programas de atención sanitaria. Así, en el caso de España, los indicadores de salud ofrecen un análisis periódico de la situación sanitaria actual en el conjunto del Estado y de las diferentes Comunidades Autónomas, lo que proporciona información sobre una gran variedad de problemas de salud y permite valorar tanto su tendencia como distribución geográfica.

Características de los principales indicadores de salud en España

Un indicador de salud siempre requiere el uso de fuentes de información rigurosa y fiable, de entre las que caben destacar tanto los registros demográficos como los ordinarios de los servicios de salud, las encuestas poblacionales, los registros de enfermedades y, entre otros, los datos de vigilancia epidemiológica. Además, los resultados derivados de los indicadores se salud en España se caracterizan por su variedad en los fenómenos que reflejan la situación de la salud, su tendencia y distribución geográfica, su homogeneidad de las estimaciones y su acceso rápido a gran cantidad de datos sanitarios.

Por lo general, como punto de referencia para determinar cuáles son los principales indicadores de salud en España se emplean datos presentados por parte de los profesionales sanitarios, investigadores y estudiantes de salud pública, así como responsables de la gestión y administración sanitaria. Asimismo, estos indicadores de salud pueden ser simples, es decir, una cifra absoluta o una tasa de mortalidad, o compuestos. Esto es, aquéllos construidos sobre la base de varios indicadores simples que se ven necesitados de fórmulas matemáticas para calcular, por ejemplo, la expectativa de vida de una población.

 División de los principales indicadores de salud en España

Con todo, los indicadores de la salud en España y en sus comunidades autónomas se pueden dividir en:

#1 Esperanza de vida: Es el promedio del número de años que se espera que viva un individuo. Este indicador refleja no sólo el nivel de salud, sino también el social, económico y sanitario de un lugar concreto, A pesar de que puede emplearse para comparar diferentes regiones o países y observar su evolución en el tiempo, su cálculo está basado en las tasas actuales de mortalidad que varía con el tiempo, por lo que se trata de una medida hipotética que no mide las probabilidades reales de supervivencia.

#2 Mortalidad: Este indicador sirve para monitorizar los problemas de salud y el establecimiento de prioridades sanitarias, lo que ayuda a evaluar el estado de salud de la población, así como la vigilancia epidemiológica y la planificación sanitaria.

#3 Morbilidad: Esta variable sanitaria está muy influida por la recogida de datos, ya que los datos de morbilidad son obtenidos  partir de la información proporcionada por los servicios sanitarios, los registros de base poblacional y los sistemas de notificación ajenos al sistema sanitario.

 #4 Limitación de actividad y salud subjetiva: La incapacidad y la limitación de actividad también son indicadores de salud. A pesar de que la mortalidad es el indicador clásico de salud, los cambios demográficos ocurrido en las últimas cinco décadas derivados de un incremento en la esperanza de vida, como un envejecimiento progresivo de la población o un cambio en el patrón epidemiológico.

#5 Salud maternoinfantil: Aunque en los países desarrollados la tasa de mortalidad infantil se ha reducido considerablemente este indicador sigue siendo imprescindibles para determinar el nivel socioeconómico de la población, así como su estado de salud.

#6 Hábitos y estilo de vida relacionados con la salud: Los malos hábitos y estilos de vida también son fundamentales como indicadores de salud de un lugar, ya que están relacionados directamente con la mortalidad. Así, la inactividad física y la obesidad pueden derivar en enfermedades coronarias, diabetes mellitus, cáncer de colon o hipertensión arterial. Y, de igual modo, la ingesta insuficiente de frutas y verduras o, por el contrario, el consumo elevado de tabaco, alcohol y otras drogas, puede dar lugar a enfermedades crónicas.