Existen diferentes tipos de ortodoncia y técnicas que los ortodoncistas utilizan para corregir la colocación y alineación de los dientes para garantizar una mejor estética y salud bucodental. Tales son las diversas opciones, que en muchas ocasiones uno no sabe qué tipo de ortodoncia le convendrá según sus necesidades bucodentales

Hay diferentes factores que influyen en la elección de una u otra técnica, desde el estilo de vida del paciente hasta cualquier anomalía que pueda afectar a su bienestar. Uno de los objetivos de Clinic Cloud es informarte lo suficiente para que puedas orientar tu decisión a la hora de consultar con un especialista en odontología sobre qué tipo de ortodoncia te conviene. 

Por ello, en este post te contamos las diferentes modalidades que utilizan en las clínicas dentales para que sepas en qué consisten cada una de ellas.  

Tratamientos de ortodoncia

Cuando hablamos de ortodoncia, nos referimos a los tratamientos que se llevan a cabo en las clínicas para nivelar y corregir progresivamente los dientes y la mordida del paciente. Los tratamientos tienen como fin ubicar los dientes en una posición correcta, tanto estética como funcionalmente. Y hay varias formas de hacerlo, las tradicionales como los conocidos brackets, y otras más modernas y novedosas como las ortodoncias invisibles

Saber cuál encaja más con tu perfil, depende de lo que realmente busques y necesites y siempre será el profesional el que, finalmente, avale tus preferencias. 

Independientemente del tipo de ortodoncia, todas comparten una misma función, modificar la posición de los dientes, ya sea de una forma más o menos estética. Todos los modelos aprovechan la regeneración del hueso y los tejidos de la cavidad bucal para equilibrar y armonizar el sistema masticatorio. 

Entonces, ¿qué diferencia una técnica de otra? Cuestiones como la comodidad, la higiene, la estética, la pronunciación, el número de visitas a la clínica que requieren, etc. En cualquiera de los casos, veamos primero en qué consiste cada una de ellas para luego hacer una comparativa que aclare tus dudas. 

Ortodoncias fijas

Las ortodoncias fijas son aquellas que comprenden las técnicas que utilizan multibrackets, es decir, los clásicos brackets que se pegan en los dientes de toda la vida. Aunque podría considerarse como el tipo de ortodoncia menos estética, los avances en la ciencia médico-odontológica han conseguido una importante evolución, tanto ornamental como funcional. 

Como su nombre indica, este tipo de ortodoncia no puede ser retirada por el paciente, ya que se mantiene fija. Solo podrá manipularse en consulta por los profesionales y especialistas de la clínica dental.

En la actualidad, existen varios tipos de brackets que logran ser más discretos y prácticos, con modelos más pequeños e invisibles. Los tipos de ortodoncia fijas se clasifican según el material que se haya empleado y el lugar donde vayan a colocarse. Algunas de ellas son:

Brackets metálicos

Dentro de las ortodoncias fijas es la más tradicional y la que suelen conocer más personas. Son bastantes resistentes, sobre todo frente a golpes, mordeduras o ciertos alimentos y es uno de los modelos más económicos. 

Los brackets metálicos tratan problemas como la alineación, el tipo de mordida y la posición de los dientes. ¿La desventaja? La estética. Al ser de metal son muy visibles y muchas veces pueden resultar poco atractivos para la persona que los lleva. Eso sí, al menos tienes la opción de darle un toque personal mediante las gomas de colores que se colocan en los brackets. 

Brackets de cerámica

La estética mejora bastante con este tipo de ortodoncia fija. De hecho, es lo que más destaca de los brackets de cerámica, su diseño. Además, puedes combinarlos con el tratamiento anterior, ya que existe la posibilidad de colocar la cerámica en los dientes frontales para dejar los metálicos en la parte menos visible, en los dientes de abajo. 

Brackets de zafiro

Los brackets de zafiro son prácticamente invisibles y son bastante semejantes a los brackets de cerámica. Su principal ventaja es que, gracias a su pequeño tamaño, evitan mejor las rozaduras que suelen producirse en las encías y en el labio inferior con el modelo metálico tradicional. 

Además, el zafiro es un material muy duro y resistente, por lo que impide que los brackets se desgasten fácilmente si se cuidan según las indicaciones del ortodoncista. 

Ortodoncia lingual

Este tipo de ortodoncia se coloca en la parte interna de los dientes, por lo que es completamente invisible a ojos de los demás ya que se encuentran ocultos. 

La forma en la que se diseña cada bracket es lo que hace destacar a este tipo de ortodoncia. Se fabrican con materiales resistentes que garanticen dureza y cierta maleabilidad, como por ejemplo, el acero inoxidable. Se colocan en las superficies de los dientes que están en contacto con la lengua, la lingual, de ahí su nombre. 

Para evitar molestias y llagas al masticar o al hablar, ya que están en la parte interna de los dientes, su pulido, suavidad y adaptabilidad se trabajan cuidadosamente. 

Ortodoncias removibles

Las ortodoncias removibles son aquellas que pueden moverse, que, por ejemplo, pueden ser retiradas y colocadas por los pacientes a la hora de comer o lavarse los dientes. Ahora bien, que se permita esta práctica no significa que pueda manipularse con total libertad, ya que el seguimiento y las técnicas del tratamiento debe hacerla siempre el especialista en odontología. 

El tipo de ortodoncia removible más popular es la invisible, la que usa alineadores transparentes. Además, utiliza tecnología de última generación que se personaliza según el caso del paciente y de una forma muy precisa. Por eso es una de las técnicas de ortodoncia más habituales en las clínicas dentales a nivel internacional y la preferida de los pacientes. 

Invisalign

Esta técnica se conoce como invisalign, la ortodoncia invisible cuya base son los alineadores transparentes fabricados por un material plástico muy novedoso. Este tipo de ortodoncia se renueva cada dos semanas, más o menos, y es casi imperceptible. 

Al ser fundas alineadoras, no requiere de brackets para corregir la colocación de los dientes y mejorar su estética. Además, lo hace de manera progresiva, ya que la nueva posición que deben tomar los dientes se lleva a cabo a medida que se van cambiando las fundas cada dos semanas. Es decir, los dientes se van moviendo a medida que vas el alineador para conseguir, finalmente, el resultado deseado. 

La principal ventaja de la ortodoncia invisalign, aparte de ser casi invisible, es que puedes retirarla a la hora de comer y lavarte los dientes. Por tanto, facilita el mantenimiento de la higiene bucodental, lo que puede reducir el número de visitas al dentista. Algo que, posiblemente, no podrías evitar con ortodoncias más tradicionales. 

¿Qué tipo de ortodoncia te conviene?

Saber qué tipo de ortodoncia es más adecuada a tu perfil depende de varios factores. Por ejemplo, hay que estudiar el estado de tu dentadura y el resultado que quieres obtener, si quieres un tratamiento duradero o más rápido, lo importante que sea la estética para ti, si estás dispuesto a ir varias veces al dentista o hasta dónde llegan tus capacidades económicas.  

Nuestra recomendación es que acudas a una clínica dental y consultes al especialista para que puedan ofrecerte la mejor solución acorde a tus necesidades. Aunque también es bueno ir con los deberes hechos. Por ello, te mostramos una breve comparación recopilando los tipos de ortodoncia que hemos comentado, para que tengas una idea más clara de lo que quieres. 

  • Brackets linguales: entre todos los tipos, esta puede resultar la menos cómoda. Además, es más difícil mantener la higiene y se nota su pronunciación. Estéticamente no se ven y las visitas a urgencia solo ocurren a veces. Tienen una alta eficiencia, solo es aplicable a adultos, requiere más visitas al dentista y más largas y es de los modelos más caros del mercado. 
  • Brackets metálicos: no son muy cómodos, resultan difíciles de limpiar, estéticamente se ven, tienen poca pronunciación y a veces requieren visitas a urgencias dentales. Tienen una eficiencia alta, valen para cualquier edad, el número y la duración de visitas al dentista cumplen con la normalidad y son los más económicos. 
  • Brackets de cerámica: su comodidad al llevarlos es un poco baja y también resulta complicado mantener la higiene bucal a la perfección. Estéticamente se ven muy poco, casi no se nota su pronunciación y rara vez requieren visitas a urgencias. En comparación con el resto de modelos, tienen una eficiencia media y el número de visitas y la duración de la consulta cumple con la normalidad. Este modelo está ideado para cualquier edad y su precio no es elevado. 
  • Brackets de zafiro: este modelo tiene las mismas características que el anterior. No son muy cómodos y es complicado mantener la higiene. Estéticamente se ven muy poco, al igual que su pronunciación. No es habitual acudir a urgencias por este tipo de brackets y las consultas al dentista se producen con normalidad. También pueden utilizarse a cualquier edad y tiene un valor económico medio dentro del mercado. 
  • Ortodoncia invisible: esta es la mejor valorada tanto por profesionales como por pacientes. Ofrece una alta comodidad y una fácil higiene. Estéticamente no se ve ni se nota su pronunciación, no necesita de visitas a urgencias, su eficiencia es alta y vale para cualquier edad. Además, con la ortodoncia invisible no será necesario que acudas habitualmente al dentista. ¿La desventaja? Que es la más cara del mercado. 

Cómo elegir un buen ortodoncista

En Clinic Cloud contamos con una amplia experiencia ofreciendo soluciones de gestión digital a clínicas dentales. Ello nos ha permitido conocer el trabajo y la dedicación de los diferentes especialistas que forman parte de nuestra cartera de clientes. 

Por ello, queremos aconsejarte para que sepas elegir un buen ortodoncista que atienda tus preferencias y te de la solución que necesitas. 

¿Qué tienes que tener en cuenta para identificar un buen ortodoncista? Que ofrezcan una buena atención y comunicación continua con el cliente, que tengan una amplia experiencia y especialización del ortodoncista, que planifiquen el tratamiento y estudien tu caso en profundidad junto con tu historial clínico dental.