Creo que cualquier persona un poco curiosa se habrá preguntado alguna vez cómo funciona el motor de búsqueda de Google. Especialmente si tienes una web y quieres saber cómo adelantar a la competencia.

Cómo funciona el buscador de Google

Antes de nada tienes que entender que cuándo haces una búsqueda en Google no estás buscando en todo internet, sino en el índice que tiene Google (como ya digo, hay páginas a las que no puede acceder o a las que aún no ha accedido). Cómo se crea este índice es algo que trataré luego. Pero no nos desviemos del tema, voy a explicarte cómo funciona Google con un ejemplo práctico, que siempre se entiende mejor.

Si un estudiante tuviera que hacer un trabajo sobre la teoría de la evolución, pondría en Google la palabra clave “teoría de la evolución”. En seguida Google habría buscado en su índice todas las páginas que contienen esa palabra clave. En este caso hay más de 400.000 posibles resultados. ¿Cómo ordenar tal cantidad de documentos de modo que al estudiante le aparecen primero los resultados que más le interesan?

Ahí es donde entra en juego la magia del algoritmo de Google que tiene en cuenta más de 200 factores para decidir la relevancia de una página para una determinada consulta. Estos factores son preguntas que Google hace a cada página, preguntas como: ¿aparece la palabra clave en el titulo? ¿Está también en la url? ¿Cuántas veces se repite la palabra clave dentro del texto? ¿Cuántos enlaces de otras webs apuntan a esa página? ¿Cuánto tarda en cargar la página?

Al final la suma de todos esos factores le otorga una puntuación global a cada página. La página con la puntuación más alta es la que aparece en primer lugar en la búsqueda, seguido de la segunda, tercera, cuarta….

El algoritmo de búsqueda de Google fue creado por los fundadores de la empresa, Larry Page y Sergey Brin, y tanto el número de factores que se tienen en cuenta como la importancia que se les da a cada uno son secretos de estado. Tanto que yo me imagino la formula guardada en la caja fuerte de un bunker a kilómetros de profundidad bajo la Antártida. Claro, que igual peco de fantasioso.

Para más inri, Google cambia el algoritmo constantemente, añade nuevos factores, resta importancia a otros… Así que en el SEO siempre trabajamos un poco a ciegas y no es de extrañar qué los resultados ´para una misma búsqueda puedan variar de un día para otro sin que nadie tenga muy claro por qué.