Los profesionales de la salud no siempre tienen buenas noticias que dar. La comunicación con el paciente es uno de los puntos más delicados de su profesión. En este post nos gustaría darte algunas indicaciones sobre cómo dar una mala noticia a un paciente.

Cómo dar una mala noticia a un paciente

El ensayo mental es una forma útil para la preparación de tareas estresantes. Esto se puede lograr ensayando con anterioridad lo que vas a decirle al paciente y cómo vas a responder a sus reacciones emocionales.

Como mensajero de malas noticias, es normal tener sentimientos negativos y sentir frustración. Es útil recordar que, a pesar de que una noticia sea muy triste para los pacientes, la información puede ser importante ya que les permite planificar su futuro.

La ambientación a la hora de dar malas noticias es importante. Prepáralo todo para que el paciente pueda gozar de intimidad. La mayoría de los pacientes quieren tener a alguien más al lado. Cuando hay muchos miembros de la familia, lo mejor es pedir al paciente que elija a una o dos personas para que le acompañen.

Sentarse relaja al paciente y también es una señal de que no se apresure. Se apresure. Si ha sido examinado recientemente, es bueno darle un tiempo para que pueda vestirse.

Mantener el contacto visual en ese tipo de situaciones puede ser incómodo, pero es una forma importante de establecer una buena relación. Tocar al paciente en el brazo o incluso cogerle de la mano (si el paciente se siente cómodo con esto) es otra manera de lograr esa conexión.

Antes de pasar a discutir los resultados médicos, el profesional sanitario debería utilizar preguntas abiertas para crear una imagen bastante exacta de cómo el paciente percibe la situación. Avisar al paciente de que se acercan malas noticias puede disminuir el impacto de dichas noticias y facilitar el procesamiento de la información.

A la hora de dar malas noticias, es una buena práctica administrar la información en pequeños trozos y comprobar periódicamente hasta qué punto la ha comprendido el paciente. Cuando el pronóstico es malo, evita el uso de frases como “No hay nada más que podamos hacer por usted.” Esta actitud es incompatible con el hecho de que los pacientes a menudo tienen otros objetivos terapéuticos importantes como un buen control del dolor o el alivio de los síntomas

Ahora nos gustaría conocer tu opinión, ¿cuál crees que es la mejor forma de dar una mala noticia a un paciente?