La historia clínica electrónica (HCE) es, en pocas palabras, el equivalente digital de las historias clínicas en papel: un registro informatizado formado por todos aquellos datos clínicos relevantes para la atención sanitaria de un paciente.

¿Cuál es la situación de la Historia Clínica Electrónica en España?

En nuestro país la HCE se implanta por primera vez en Andalucía. Fue la comunidad andaluza la que, entre 1993 y 1994 llevó a cabo la primera experiencia con la historia clínica electrónica en España. La experiencia se llevó a cabo en tres centros de salud de esa comunidad, con el envío telemático de los partes de incapacidad temporal.

Estos movimientos pioneros sentaron la base para el Proyecto TASS, un proyecto de colaboración entre la Consejería de Salud Andaluza y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para implantar la tarjeta sanitaria en Andalucía.

En 2005 el Gobierno de España puso en marcha las prescripciones electrónicas que han supuesto una reducción de aproximadamente el 15% en visitas a los médicos de Atención Primaria en las comunidades donde se utilizan. En 2010, más del 95% de los médicos de atención `primaria recurrieron a la HCE. Ese mismo año se habían enviado más de 250 millones de prescripciones electrónicas a las farmacias. Las Comunidades donde se utilizan las prescripciones electrónicas han visto reducirse aproximadamente un 15% las visitas a los médicos de Atención Primaria.

A principios de 2014, el Hospital de Denia (Valencia), fue el primer centro clínico español que alcanzó el nivel 7 de la Sociedad de Sistemas de Información y Gestión en Sanidad (HIMMS), nivel que acredita que el hospital es 100% digital tras implantar la historia clínica electrónica para toda la documentación relativa a sus pacientes.

Se estima que el 20% de las consultas de médicos especialistas posee aplicaciones de gestión de historia clínica electrónica y que se está llevando a cabo la informatización de historia clínica en hospitalización en el 30% de los hospitales públicos.

Cada Comunidad Autónoma está haciendo esfuerzos, en mayor o menor medida, para implantar la HCE mientras que el Gobierno central intenta garantizar la interoperabilidad a través del Programa Sanidad en Línea. Con estas acciones España ocupa una posición de liderazgo internacional en historia clínica electrónica.

La interoperabilidad en HCE, el problema numero 1

El principal problema con el que se encuentra la implantación de la HCE en España es la interoperabilidad. Cada comunidad tiene su propia forma de gestionar las historias clínicas, e incluso dentro de una comunidad cada hospital hace las cosas a su modo. Esto dificulta mucho el intercambio de historias, dando lugar a situaciones tan kafkianas como que en un hospital de Valencia no puedan acceder a la historia de un madrileño que está pasando allí las vacaciones y sufre algún percance.

Parece que se están tomando medidas -o piensan tomarse- para solucionar este problema. Por ejemplo, las autoridades ya han puesto en marcha, de forma progresiva, la tantas veces prometida tarjeta única sanitaria, que ‘favorecerá la interconexión de los datos sanitarios de los pacientes’ y permitirá ‘la identificación de los pacientes dentro de todo el territorio español’. Sea  como fuere, algunas claves del nuevo modelo sanitario deberán ser la prevención, potenciar la atención medica en casa  y alcanzar la interoperabilidad del sistema. Dentro de este último punto se encuadran los esfuerzos por conseguir la estandarización de la historia clínica electrónica.