Es un hecho que gran parte de los pacientes utilizan internet para hacer consultas sobre su salud. Tanto es así que ya se habla del “Dr. Google”. ¿Cómo ha afectado la llegada de internet a la relación médico paciente?

Médico de familia vs Doctor Google

La salud es un tema prioritario de búsqueda en internet, como demuestras las miles de búsquedas diarias relacionadas con salud que se realizan en Google.

¿Por qué se consulta con el doctor Google, en ocasiones antes que con el médico de familia? Existen varios motivos, pero los más habituales son los siguientes:

Disponibilidad: el Dr. Google pasa consulta las 24 horas del día los 365 días del año. Eso es algo contra lo que lo que los médicos de carne y hueso no pueden competir.

Rapidez: un diagnóstico acertado puede tardar,  lo que lleva a muchos pacientes a buscar sus síntomas en internet para obtener rápidamente un posible diagnostico (aunque no siempre fiable).

Los dos motivos anteriores son bastante comunes, pero también hay otros como simple desconfianza en su médico, algo que sin duda demuestra problemas en la relación médico paciente.

Doctor Google, ¿aliado o enemigo?

¿Cómo ven los médicos la irrupción del doctor Google? Pues la reacción de los profesionales de la salud oscila entre la aceptación y el recelo. Por un lado hay médicos que aprovechan Internet como un canal para fomentar la relación médico paciente. Estos médicos suelen crear blogs para hablar sobre temas de salud y se mantienen activos en las redes sociales, contestando a cualquier duda que les pueda llegar.

Por otro lado están los que ven al doctor Google como un enemigo. Una fuente de desinformación más que información. Y es cierto que en ocasiones los pacientes quedan más confundidos después de haber hecho una búsqueda en internet.

¿Cuál debe ser el papel de internet en la relación médico paciente?

Está claro que los pacientes cada vez reclaman más información y que también hay cada vez más información en Internet. No hay ningún problema en querer informarse, el problema está en que la información que nos da el Dr. Google no siempre es fiable, su diagnóstico puede no ser certero.

Ante este problema es utópico pensar que la solución pase por filtrar toda la información en Google para que solo quede la medicamente fiable o por prohibir a los pacientes que consulten en internet. Lo primero es técnicamente irrealizable y lo segundo es humanamente imposible.

La solución está en manos de pacientes y médicos. Los pacientes necesitan desarrollar un sentido crítico para saber cribar ellos mimos la información que consultan en internet. Para ello existen indicativos, como el sello de web médica acreditada, que aparece en las webs cuya calidad ha sido revisada por organismos competentes. La tarea de médicos y profesionales de la salud está en adaptarse a Internet y aprovechar las ventajas que les ofrece, después de todo sus pacientes ya están en la Red.