No hay duda de que las redes sociales están afectando a la forma en la que gestionamos nuestra salud. En este post repasaremos algunos de los usos, ventajas y peligros de las redes sociales en relación con la salud.

¿Para qué se usan las redes sociales en salud?

En el ámbito de la salud, el paciente encuentra tres principales utilidades en el uso de las redes sociales:

Consulta

Con la llegada de la llamada salud 2.0, cada vez son más los profesionales de la salud que han decidido “abrir consulta” en lugares como Twitter o Facebook. Ambas plataformas (aunque Twitter es algo más indicado para ello) proporcionan la posibilidad de que dichos profesionales pongan su conocimiento –y su tiempo libre- al servicio de sus seguidores, resolviendo las dudas que estos les plantean.

Información

Si ya hemos hablado sobre el Dr. Google, es decir el uso del buscador de Google para resolver dudas sobre salud, mención aparte merece la utilización de las redes sociales con el mismo fin. Aquí más que hacer búsquedas aisladas lo frecuente es hacerse seguidor de perfiles que hablen sobre temas de salud más o menos generales que puedan interesar al usuario. Así por ejemplo una madre primeriza seguramente se haga seguidora de alguna página de pediatría para recibir consejos sobre cómo cuidar a su hijo; alguien que quiera adelgazar buscará páginas que publiquen con frecuencia consejos para perder peso.

Apoyo

Una de las ventajas de las redes sociales más explotadas por los pacientes es la posibilidad de crear grupos de personas agrupadas por intereses comunes. Esta característica la han aprovechado muchos enfermos para crear grupos de apoyo en redes como Facebook donde poder hablar con otras personas en su misma situación y compartir material de interés sobre su enfermedad.

Redes sociales, ¿beneficio o peligro para la salud?

Si hubiese que destacar dos peligros de las redes sociales para la salud, estos podrían ser el exceso de ruido y la falta de voces autorizadas. Nadie puede controlar lo que se dice en las redes sociales, lo que provoca que por ellas corran todo tipo de informaciones inexactas o directamente erróneas; algo que es especialmente grave cuando se trata de información sanitaria como consejos para la salud. Esto unido a la dificultad para diferenciar las fuentes de información fiables hace que el binomio redes sociales y salud sea aun visto con recelos; a pesar de que varias experiencias ya han demostrado como el buen uso de estas redes puede mejorar la comunicación medico paciente.

Los médicos han sido vistos tradicionalmente como un sector algo reticente al uso de las nuevas tecnologías de la información. Quizás por eso su presencia en las redes sociales sea aun algo deficiente. No obstante, su participación es necesaria si se quiere que realmente internet se convierta en una importante herramienta de salud pública.