La telemedicina se define de forma tan genérica como “la prestación de servicios de medicina a distancia”. Dicho así puede ser algo difícil imaginar en qué consiste exactamente. Para dejarlo más claro, vamos a hablar sobre las aplicaciones de la telemedicina. Aunque seguramente este post quede obsoleto dentro de no mucho, puesto que la telemedicina no para de crecer y abarcar nuevas funcionalidades.

Principales aplicaciones de la telemedicina

Las aplicaciones de telemedicina van desde la asistencia a pacientes a distancia hasta el intercambio de información entre hospitales. Veamos los usos más habituales de la telemedicina:

Tele-asistencia

Poder tener controlados en su propia casa a pacientes crónicos, convalecientes o personas mayores es una de las más destacadas aplicaciones de la telemedicina. De este modo paciente y médicos pueden estar en contacto directo sin necesidad de que el paciente sea hospitalizado.

Tele-consulta

Las tradicionales consultas al médico también pueden verse mejoradas con la irrupción de la telemedicina. Con su uso, la gente podría referir sus síntomas o consultas al médico a través de una video llamada y sería el medico el encargado de decidir si es necesario que la persona acuda al hospital para ser examinado de forma minuciosa o si no es necesario (bien porque no hay ningún problema o bien porque el diagnóstico está claro). Así se evitarían desplazamientos innecesarios, algo que sin duda agradecen por ejemplo las personas que viven en zonas aisladas.

Tele-radiología

La imagen médica tiene un indudable valor diagnóstico y la implementación de la telemedicina ha permitido que estas imágenes médicas puedan enviarse de forma instantánea a otros hospitales para conseguir un diagnóstico más certero. Por ejemplo, puede ser que la imagen se obtenga en un hospital y después se envié a un centro de referencia especializado en el diagnóstico por imagen médica.

Tele-educación sanitaria

Los modernos sistemas de videoconferencia tienen gran utilidad en la formación médica, por ejemplo permitiendo que unos estudiantes de medicina observen en directo como se realiza una determinada operación, como si ellos mismos estuviesen en la sala de operaciones, al mismo tiempo que reciben explicaciones sobre la intervención.

Pero no solo hablamos de formación médica para profesionales, sino también para gente en zonas rurales o aisladas. Por ejemplo, el formato de videoconferencias es común para informar a determinadas poblaciones indígenas de Sudamérica acerca de las medidas de higiene que deben adoptar para combatir determinadas epidemias.

Como vemos, el uso de la telemedicina presenta ventajas tanto para pacientes como para profesionales médicos y puede suponer un importante ahorro a los sistemas sanitarios.

¿Cuáles de las aplicaciones de la telemedicina os sorprenden más? Esperamos vuestros comentarios.