El secreto profesional médico es uno de los pilares fundamentales en la relación médico-paciente. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado la preocupación de los pacientes por su privacidad. ¿Hasta qué punto sus datos médicos están a salvo?

Las amenazas del secreto profesional médico

Cuando se piensa en amenazas del secreto profesional médico nos encontramos con dos preocupaciones principales, una en la que piensa todo el mundo y otra en la que no se suele pensar pero también existe.

La primera es la del almacenamiento de los datos del paciente, el historial médico. Antes se guardaba en ficheros que ocupaban un montón de espacio en los sótanos de cualquier hospital. A día de hoy, toda esa información se está trasladando a internet, a lo que se llama la nube.

El almacenamiento en la nube representa un gran avance para los profesionales sanitarios, que ahora pueden consultar el historial de sus pacientes a través de internet en cualquier momento y en cualquier lugar. Paradójicamente, la sociedad tiende a percibir el almacenamiento en la nube como algo inseguro, viendo más probable que un hacker acceda a su historial online a que alguien entre en el hospital y robe su expediente.

Para garantizar la protección de datos el Gobierno creó la ley de Protección de Datos que, entre otros muchos colectivos, protege los datos de los pacientes. Clinic Cloud, nuestro software de gestión de clínicas, cumple escrupulosamente con los requisitos de la LOPD, lo que lo convierte en la mejor opción para las clínicas que desean tener a salvo los datos de sus pacientes.

La segunda amenaza es la de las Redes Sociales. En efecto, una creciente comunidad de profesionales de la medicina están utilizando las redes sociales para compartir imágenes de los pacientes en línea. Por supuesto, no lo hacen de forma malintencionada, si no para compartir información de interés con otros profesionales o con fines educativos (enseñar un caso real a alumnos de medicina, por ejemplo).

Esta práctica, sin embargo, se convierte en un problema cuando el paciente no ha dado su consentimiento expreso para que se difunda su imagen. Un consentimiento que para evitar problemas debería ser por escrito.

Como se puede ver, ahora el secreto médico profesional se enfrenta a nuevas amenazas debido a la llegada de las nuevas tecnologías. La seguridad informática y el sentido común son las mejores armas para enfrentarse con éxito a estos desafíos.